miércoles, 28 de diciembre de 2011

Medicina del siglo XXI

Lo tenemos todo muy claro

A medida que estudio medicina me doy cuenta de que la gran mayoría de las cosas están en un X% de las veces, tal vez, siempre y cuando quizás, provocadas por algo siempre y cuando se den una serie de circunstancias, aunque no siempre.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Una misma frase, dos historias.

He aquí dos historias muy diferentes y en el fondo algo parecidas, ya que las dos comparten un mismo origen: una misma frase y una mente enferma.

La escena resultaba del todo patética. ¿Desde cuando la expresión “podíamos quedar los cuatro juntos” era algo que se hiciese en realidad? Era más que probable que fuera la primera vez en la historia que esto se hacía, era una pionera sí. O al menos eso quería creer ella.

Contuvo la respiración y miro su reflejo en la cristalera de aquel restaurante en el que una cena equivalía a cinco guardias, dos de ellas en festivo. Después dejo de mirarse a sí misma para centrarse en lo que había al otro lado del cristal, al fondo en una esquina una pareja en una mesa de cuatro esperaba con las manos entrelazadas por encima del mantel.

Iba a entrar, de verdad que el plan inicial, meticulosamente tramado la noche antes junto a sus buenos amigos Ben & Jerry, incluía acercarse a dicha mesa y confesar que no, que ella no había sido capaz de rehacer su vida que lo sentía mucho pero era mentira. Ni tenía pareja ni podrían cenar esa noche juntos. De verdad, que ese era el plan.

Pero todo plan cuidadosamente tramado es libre de abortarse, así que cogió el teléfono y cuando al tercer tono el hombre de aquella mesa soltó la mano de su pareja y descolgó, ella carraspeo y dijo:

“Lo siento, pero no vamos a poder ir” y tosió tres veces.

La escena resultaba del todo patética. Aquel hombre adulto que hacia escasos minutos la había llevado al orgasmo estaba llenando la funda de su almohada de una mezcla de mocos, saliva y lágrimas. Y qué más daba como se llamara ella o porque te le había dejado hacia escasas semanas, a follar se viene llorado de casa.

Ella se levantó de la cama sintiéndose incapaz de seguir contemplando aquella imagen y desnuda se acerco a su escritorio y saco un paquete de tabaco de su bolso. Y allí, desnuda y apoyada sobre los cajones de la mesa encendió un cigarrillo mientras lo miraba de arriba abajo.

“Hoy invita la casa, pero haz el favor de salir de aqui”

Y es que en el fondo, todos tenemos nuestro corazoncito.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Dejemos algo claro

No me gusta que la gente hable de sus suegros refiriéndose a los padres de su pareja, con la que NO esta casado o casada. Esto es aplicable al resto de familia política, me da igual. Si no hay contrato NO es familia política. Y si tanto te apetece llamar a esa señora "suegri" pues casate, total tienes 18 años y ya haces vida de casados con tu novio del "insti". Llámalo por su nombre, leñe: el padre/la madre de mi novio/a.

Odio profundamente que me busquen las cosquillas en la cintura como para darme un susto y cuando lanzo una mirada mortífera, se rían. NO ME MOLA, NO.

No soporto que me llamen "cuqui" o "pichurri". Tampoco que otras parejas se lo llamen entre ellos. Si me llamas "Gordi" estas oficialmente MUERTO.

Y digo yo... ¿a qué venia todo esto?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

A mi amigo

Muy poca gente, prácticamente nadie, recuerda en que momento y bajo que circunstancias conoció a muchos de sus amigos. Rara vez recordamos cuales fueron sus primeras palabras o sencillamente que motivó aquella primera conversación.
Yo no recuerdo el día; tampoco el mes pero si el año, 2001. Así como la mayor parte de los detalles que rodearon aquella tarde de invierno.

Nunca tuvimos una conversación en el sentido estricto del termino, pero a lo largo de esos 10 años nos dijimos muchas cosas. Fuimos pequeños a la vez y fuimos creciendo juntos. Jugamos hasta que nos cansamos y decidimos que eramos demasiado mayores para ello. Logre enseñarte algunas cosas por el camino y tu me hiciste comprender otras muchas.
Te cuide y tu cuidaste de mi. Siempre.

LLamemoslo intuición, sexto sentido o llamemoslo X. Pero siempre supe cuando algo te pasaba y fue eso y tus ganas por quedarte siempre un poco más lo que nos regalo algunos años y los últimos meses.
Supongo que a estas alturas no hace falta que te diga que te echo de menos y que aun me cuesta hacerme a la idea de que no estés. Odio el hecho de que los años para ti pasaran más rápido y siempre me arrepentiré de las prisas de nuestra despedida. Aunque supongo que ni a ti ni a mi nos gusto nunca tener que decir adiós.

En mi memoria quedaran todas las tardes al sol, en las que tumbada a tu lado notando tu respiración comprendi que daba igual la especie o el aspecto. Por encima de todo eramos amigos.

A mi fiel amigo Lucas, uno de los mejores compañeros que he tenido y tendré.
DEP



miércoles, 19 de octubre de 2011

De Color Rosa

Hoy toca ver la vida de color rosa, no rosa pastel ni rosa chillón. Hoy toca ver la vida color rosa; rosa superación.
Rosa lucha.
Rosa valentía.
Rosa colaboración.
Rosa apoyo.
Rosa información.

Pero sin olvidar que aunque el día acabe, el cáncer de mama sigue ahí. Que quitarse el lazo de la solapa no signifique olvidar hasta el próximo 19 de octubre y el próximo lacito. Por favor.

lunes, 17 de octubre de 2011

Cosas que no entiendo Vol.I

¿Por qué para hacer referencia a una vida mala o dura se dice "una vida de perros"?

Por qué se dice esto cuando mientras yo estoy puteada estudiando trastornos de la micción, tema pasionante donde los haya..; ella esta a mi izquierda haciendo esto:

Efectivamente, yo dedico una soleada tarde a estudiar meadas patológicas mientras ella invierte todo su tiempo y esfuerzo en rumiar su mantita y pelearse con una cuerda.

Por otra parte, supongo que de aqui viene esa expresión que usamos cuando alguien se lo monta mucho mejor que nosotros: ¡Qué perra eres!



miércoles, 5 de octubre de 2011

Error. (Del lat. error, -ōris).

A estas alturas de la vida, con tantas cosas hechas y otras tantas que se quedaron en el tintero; con tantas reflexiones en voz alta del tipo "esto no volvemos a hacerlo" que al final volvieron a hacerse o "tenemos que hacer esto" que nunca se hicieron.
A estas alturas, he llegado a la conclusión de que lo único que puedo declarar con total seguridad y sin miedo a equivocarme que lo más probable es que me haya equivocado.

Y es que si en algo nunca nos equivocaremos es al decir que en alguna ocasión nos hemos equivocado. No entiendo ese terror que desarrollan algunas personas a admitir un error, capaces de dar mil vueltas al detalle más insignificante del mundo con tal de hacer creer al resto que no se equivocaron, aunque lamentablemente solo logren engañarse a si mismos.
Esta pequeña entrada es para toda esa gente que prefiere que le claven astillas en las uñas o escuchar un disco entero de camela antes que reconocer que se han equivocado. Sabemos de sobra que vosotros también os equivocáis a veces y..¿ Sabéis que?

No pasa absolutamente nada.