Nunca he entendido, ni creo que logre hacerlo, por que si en Navidad sus majestades de oriente son transportados en carrozas remolcadas por vehículos a motor, todas las semanas santas cientos de hombres se rompen la espalda para cargar con una virgen o un cristo.
¿No va siendo hora ya de que le pongaís ruedas a la imagen?
Podeís ir andando junto a la carroza cual pajes si os hace ilusión, pero en pleno siglo XXI ya no es necesario que cargueis a hombros con esa cantidad ingente de oro, madera y flores. Por una vez en vuestra vida no sigaís el estilo de la doctrina católica, ¡modernizaros! Dejar que el progreso inunde vuestros pasos y dar tregua a vuestros hombros.
La verdad es que la Semana Santa, en general, como concepto, es algo que nunca he logrado entender y que siempre me ha parecido tan extraño como aterrador. Pero cada cual hace con su tiempo lo que quiere, y mientras no atasqueis la calle por la que yo quiero pasar o la sangre de vuestra espalda al fustigaros no me salpique, por mi como subis y bajais las torres Kio con la virgen a cuestas sobre cascos de botella.
Sólo me gustaría que este año, a modo de microreflexión, cuando os gasteís toda esa cantidad de dinero en vuestros capuchones y los de vuestros hijos, en comprarle flores a la virgen o en darle otro baño de oro a la corona de la misma, os detengaís un segundo, y os planteís en que momento vuestra semana santa paso de ser un acto religioso o ser un negocio. Dentro de poco vuestros pasos llevaran pegados carteles en los que se podra leer:
"Ya es semana santa en el Corte Inglés"
No digaís que no os avisé.
Son muchas las cosas que no comprendo de esta celebración y puede que el año que viene me dirija a los que os haceis daño, o puede que me centre en los que visten a sus hijos de dos años de "nazarenos" (Que esa es otra, quien os ha dicho que los nazarenos iban asi? eso os lo habeís inventado fijo...)Pero este año no, este año me dirijo a vosotros porteadores del siglo XXI que os rompeis la espalda y lo que es más sorprendente os peleias por ver quien se la rompe este año y quien lleva más peso. La rueda se inventó en el Neolítico, y si el Papa tiene un coche con su nombre como Batman, no creo que a Dios le importe que le pongaís cuatro ruedas a un cristo.
"¿Qué hay de malo en la ciencia?, mira, yo entre el aire acondionado y el Papa, prefiero el aire acondicionado" (W.A.)
Felices vacaciones a todos aquellos que, al igual que yo, también prefieran el aire acondicionado.