miércoles, 15 de febrero de 2012

Escribo, ergo existo

Necesito materializar pensamientos, retorcer las frases y oraciones para que cada palabra encaje como quiero, donde quiero. Jugar con los significados, los sinónimos, los dobles sentidos y las connotaciones. Burlarme del contexto, de la coherencia y de la cohesión.
Me gusta intentar que ideas grotescas aparenten sobre el papel ser lo que no son. Me gusta provocar dobles lecturas. Y terceras, y cuartas y quintas.

Puedo tomarme la molestia de buscar esa palabra, la palabra que exprese perfectamente lo que quiero decir o , por el contrario, añadir adjetivos a palabras de amplio espectro hasta el límite de su capacidad.

Me gusta jugar con los silencios y su significado. Me gustan las comas bien puestas, las aliteraciones y la hipérbole. Me gusta expresar ideas sencillas de manera rococó y quitar solemnidad al más profundo de los sentimientos.

Me gusta que se lea como yo lo escribo, que se respeten los puntos y las comas. Que te ahogues si no llega el punto y te esperes si abuso de él. Me gusta cambiar la velocidad de lo escrito, el ritmo y el orden. Me gusta la R, me gusta la debacle, el ergo y el Per se.

Me gusta poner el titulo al final.

A mi, en definitiva, lo que me gusta es escribir. Solo espero que a ti te guste leer.

sábado, 4 de febrero de 2012

Periodo de exámenes

Pequeña reflexión que sobrevoló mi cabeza en una mañana de estudio durante este infernal y eterno periodo de exámenes

"Cuánto más conozco al ser humano, más convencida estoy de que lo que yo estudio es veterinaria"

viernes, 6 de enero de 2012

Y ahora que terminó

y que todo el mundo vuelve a su rutina y a sus problemas...

¿Qué es para ti la navidad?

No soy creyente por lo que la navidad no tiene ningún significado religioso para mi, no celebro el nacimiento de nadie. Pero no por ello soy una de esas persona que odian la navidad, tampoco soy de esas que han encontrado en gastar 500 euros en una tarde el significado de estas fiestas.

Para mi, la navidad es algo como esto:

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Medicina del siglo XXI

Lo tenemos todo muy claro

A medida que estudio medicina me doy cuenta de que la gran mayoría de las cosas están en un X% de las veces, tal vez, siempre y cuando quizás, provocadas por algo siempre y cuando se den una serie de circunstancias, aunque no siempre.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Una misma frase, dos historias.

He aquí dos historias muy diferentes y en el fondo algo parecidas, ya que las dos comparten un mismo origen: una misma frase y una mente enferma.

La escena resultaba del todo patética. ¿Desde cuando la expresión “podíamos quedar los cuatro juntos” era algo que se hiciese en realidad? Era más que probable que fuera la primera vez en la historia que esto se hacía, era una pionera sí. O al menos eso quería creer ella.

Contuvo la respiración y miro su reflejo en la cristalera de aquel restaurante en el que una cena equivalía a cinco guardias, dos de ellas en festivo. Después dejo de mirarse a sí misma para centrarse en lo que había al otro lado del cristal, al fondo en una esquina una pareja en una mesa de cuatro esperaba con las manos entrelazadas por encima del mantel.

Iba a entrar, de verdad que el plan inicial, meticulosamente tramado la noche antes junto a sus buenos amigos Ben & Jerry, incluía acercarse a dicha mesa y confesar que no, que ella no había sido capaz de rehacer su vida que lo sentía mucho pero era mentira. Ni tenía pareja ni podrían cenar esa noche juntos. De verdad, que ese era el plan.

Pero todo plan cuidadosamente tramado es libre de abortarse, así que cogió el teléfono y cuando al tercer tono el hombre de aquella mesa soltó la mano de su pareja y descolgó, ella carraspeo y dijo:

“Lo siento, pero no vamos a poder ir” y tosió tres veces.

La escena resultaba del todo patética. Aquel hombre adulto que hacia escasos minutos la había llevado al orgasmo estaba llenando la funda de su almohada de una mezcla de mocos, saliva y lágrimas. Y qué más daba como se llamara ella o porque te le había dejado hacia escasas semanas, a follar se viene llorado de casa.

Ella se levantó de la cama sintiéndose incapaz de seguir contemplando aquella imagen y desnuda se acerco a su escritorio y saco un paquete de tabaco de su bolso. Y allí, desnuda y apoyada sobre los cajones de la mesa encendió un cigarrillo mientras lo miraba de arriba abajo.

“Hoy invita la casa, pero haz el favor de salir de aqui”

Y es que en el fondo, todos tenemos nuestro corazoncito.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Dejemos algo claro

No me gusta que la gente hable de sus suegros refiriéndose a los padres de su pareja, con la que NO esta casado o casada. Esto es aplicable al resto de familia política, me da igual. Si no hay contrato NO es familia política. Y si tanto te apetece llamar a esa señora "suegri" pues casate, total tienes 18 años y ya haces vida de casados con tu novio del "insti". Llámalo por su nombre, leñe: el padre/la madre de mi novio/a.

Odio profundamente que me busquen las cosquillas en la cintura como para darme un susto y cuando lanzo una mirada mortífera, se rían. NO ME MOLA, NO.

No soporto que me llamen "cuqui" o "pichurri". Tampoco que otras parejas se lo llamen entre ellos. Si me llamas "Gordi" estas oficialmente MUERTO.

Y digo yo... ¿a qué venia todo esto?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

A mi amigo

Muy poca gente, prácticamente nadie, recuerda en que momento y bajo que circunstancias conoció a muchos de sus amigos. Rara vez recordamos cuales fueron sus primeras palabras o sencillamente que motivó aquella primera conversación.
Yo no recuerdo el día; tampoco el mes pero si el año, 2001. Así como la mayor parte de los detalles que rodearon aquella tarde de invierno.

Nunca tuvimos una conversación en el sentido estricto del termino, pero a lo largo de esos 10 años nos dijimos muchas cosas. Fuimos pequeños a la vez y fuimos creciendo juntos. Jugamos hasta que nos cansamos y decidimos que eramos demasiado mayores para ello. Logre enseñarte algunas cosas por el camino y tu me hiciste comprender otras muchas.
Te cuide y tu cuidaste de mi. Siempre.

LLamemoslo intuición, sexto sentido o llamemoslo X. Pero siempre supe cuando algo te pasaba y fue eso y tus ganas por quedarte siempre un poco más lo que nos regalo algunos años y los últimos meses.
Supongo que a estas alturas no hace falta que te diga que te echo de menos y que aun me cuesta hacerme a la idea de que no estés. Odio el hecho de que los años para ti pasaran más rápido y siempre me arrepentiré de las prisas de nuestra despedida. Aunque supongo que ni a ti ni a mi nos gusto nunca tener que decir adiós.

En mi memoria quedaran todas las tardes al sol, en las que tumbada a tu lado notando tu respiración comprendi que daba igual la especie o el aspecto. Por encima de todo eramos amigos.

A mi fiel amigo Lucas, uno de los mejores compañeros que he tenido y tendré.
DEP