miércoles, 14 de marzo de 2012

Para salir del paso

Hoy, y sin que sirva de precedente, voy a compartir con vosotros un truco personal. Es bastante útil para todas aquellas situaciones en las que tienes en frente a alguien que mueve los labios frenéticamente, es decir, te está hablando, pero.. ¿De qué? Ni puñetera idea.

Y no es que yo no quiera escuchar, que quiero. De verdad.
Es que no puedo, no me concentro. El o ella mueve los labios y yo no oigo nada, pienso en cualquier otra cosa menos en qué esta diciendo. El problema es que llega un momento en el que abandono mis pensamientos y me doy cuenta de que tarde o temprano esa persona va a dejar de hablar y de que esperara que diga algo, y al ser posible en relación al monologo que me ha soltado.
Momentos de pánico, ¿Y ahora que hago? ¿Me río? no, ¿y si no es gracioso? y si me esta contando que se ha muerto su abuelo? ¿digo vale? ¿y si me esta pidiendo matrimonio que? ¿No digo nada? pues igual se enfada...

¿Solución? sencilla, rápida, indolora: "Que fuerte"

"Que fuerte" es una maravillosa solución para cualquier situación de este tipo, da igual que lo que te haya dicho sea bueno o malo, "Que fuerte" encaja.

y si no, te devolvemos tu dinero.


2 comentarios:

  1. tuviste una buena maestra del piloto automático conversacional!

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  2. Mmmmmm no está mal, pero no me hace falta.
    Yo tengo desarrollada una habilidad especial: la escucha selectiva. De cada 3 ó 4 frases, yo escucho una palabra clave, y esas palabras clave me sirven para conocer el contenido del monólogo.

    No es fácil, hay que saber qué palabras escuchar, lleva años de práctica, ¡pero merece la pena!

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